Nos habiamos conocido hace mucho tiempo en los foros de rol, cuando escribia relatos eroticos lgbt y hetero muy fantaseosos (hombre lobo, vampiros, demonios, fantasias sacadas de The Pet y la entonces famosa canción de Rammstein ..) Se habia yecho un grupo de esceitoras y parejas que siempre volvian a coincidir en autoeas pero distinros personajes, y tambien de las escritoras de mi ciudad...
Esa ocasion Alejandra y yo habiamos salido a conocernos por primera vez, la mayoria eran de mi edad, jugando con los ultimos meses antes de la legalidad, pero ella ya tenia 24, era universitaria de medicina... Y aunque un poquito rellena pero con esa personalidad que emana dominancia, de las que hacen que no pueda evitar imaginar cosas y mojarme de solo sentie su mirada.
El dia transcurrio con normalidad hasta que salimos del restaurante de comida japonesa y me quede sola con ella. Para esto desde que estabamos pagando ya se habia adueñado del lugar detras de mi y se habia afanado con deslizar las uñas rojas por donde ahora tengo la perfo de mi nuca. (esta experiencia es la razón de haberme perforado ahí) Sus uñas eran largas y puntiagudas y cada rose se sentia como una corriente electrica que llegaba hasta el último de mis cabellos. Cada vez que sentia sus garras de cazadora sobre mi tambien notaba como mi cerebro iba adormesiendose. No caminamos muchas cuadras cuando esta sensación cambio por un cierto agrado y necesidad de no dejar de sentirla y obedecerla por placer y por si era necesario..
Sinceramente no se cuanto tiempo paso mientras estas sensaciones se acrecentaban. Solo recuerdo haber respirado muy profundo y sonrojada por la sensacion extasiante haber rogado...
-Mas
+Pero donde? Estamos en plena calle... Un baño?
Al verla responder no pude evitar notar sus labios teñidos de rojo y una lwngua juguetona sin relamerse pero solo haciendo ademan de ..ny esa mirada que me hacia necesitar sentirme devorada, como si fueran una caricia directa a mi clitoris...
-Pues el mercaod ya cerro....
Aqui es donde me pregunto que tan embriagante y nwcesaria es la necesidad de placer que esa fue mi idea, el mercado de srtesanias que si bien no tenia basura tampoco wra una cama limpia y su color amarillo entre fluorecente y patito no ayudaba.
Buscando, encontramos un eincon aislado donde casi no pasaba gente, era el puesto ya cerrado con una especia de porton metalico y adelante una estructura de cemento que cubria un espacio entre ambos elementos...
Ahi senti por rtimera vez las manos de una mujer... Primero sobre mis shorts mientras subia mis brazos con la libre y sujetaba mis manos. Luego sus manos entrando a travez del seguro rozando unaa braguitas infantiles. No se cuantos minutos pasaron hasta que se asomo el primer transeúnte y con una eisa mesclada xon suspiros de placwr peopuse mejor irnos a la plaza. Ahi habian baños y no era una plaza muy famosa que digamos....